Deben
por tanto saber los
principiantes que se trata
de una actividad con
sujeción a ciertas reglas
de comportamiento activo y
en modo alguno sedentario,
como muchos suponen; que,
por ello y consecuentes
con esa absurda
estimación, pasan buena
parte de su tiempo
escribiendo en relación...
¡En relación a un error!
Que, por sus dimensiones,
no tiene disculpa.
Así, el
novato que los lee, se
larga al camino "para
hacer sus primeras armas
"; "para
encontrarse con la
realidad"; para vivir,
cuando menos unos pocos
dias, en íntimo contacto
con lo que ha de ser su
quehacer, quizá, por toda
una vida... ¡Genial!.
Pero, quizá sólo sea lo
último aquí dicho, aquello
que podamos denominar como
cierto, pues: ¿Él sabe
acaso que su nivel de
angustia puede elevarse a
tope en presencia de una
simple pinchadura o
reventón?. ¿Alguien le ha
dicho que seguramente
trepará su estrés cuando
otro vehículo lo enfrente
en su propio carril?.
¿Pensó alguna vez en
restregarse las manos y
hallarlas sudorosas?...
indubitablemente no y
hasta es factible que
jamás imaginara tensos sus
músculos y agitada la
respiración.
Pues
bien, todo esto ocurre y
lo hace con demasiada
frecuencia. Entonces el
iniciado en el arte de
llevar por buena senda "Un
Pesado" debe preguntarse:
¿Por Qué?, –Porque me
ocurre esto a mi. –A
mi, que he leído casi todo
lo atinente al tema;
–A mi, que no he pasado
por alto ni tan solo uno
de los programas
televisivos puestos
en el aire hasta ahora.
Pero las más de las veces
desanda sus pasos, llega a
casa y se apoltrona,
incapaz de probar
bocado... ¡Ansiedad! ,así
se llama.
Durante la práctica
conductiva las
equivocaciones subyacentes
estan siempre, mas se
enmiendan. Los descuidos
de ordinario se superan,
pero la inexperiencia
resulta ser madre de
irreparables yerros que se
deben evitar a cualquier
precio.
Por
éste motivo – y no
otro – prosiga con
la lectura del tema
concreto que hoy nos ocupa
y a todos preocupa,
pues finalmente podemos
ser victimas o
victimarios.
Quien favorablemente su
preferencia incline hacia
el noble trabajo de
recorrer las rutas del
país, debe tener muy claro
que prima en él la mejor
motricidad física, por lo
cual todo aquello que la
lesione o le produzca
trastornos, debe aventarse
y debe hacerse con
antelación suficiente al
momento de su práctica. Lo
dicho es algo que de
ordinario el conductor
primerizo propende no
tener en cuenta, pero es
corriente para el
veterano.
Nos
estamos refiriendo
–obviamente– a una
adecuada preparación del
cuerpo que, reflexionando
sólo un poco, advertimos
debe complementarse con
correctas ingestas y nunca
pantagruélicos festines.
Este es el punto esencial
del asunto en pro de
obtener un organismo capaz
de realizar normalmente
todas sus funciones en
momentos de máxima
exigencia... otra receta
no existe.
¿Cómo
Lograrlo?
Sin
esfuerzo concluímos en que
está usted demandando
respuestas; mas no estando
profesionalmente
capacitados para hacerlo,
ni dispuestos a caer en
esos "Ensayos
Magistrales" que
siempre culminan con el
mismo enlace gramatical
subordinante hacia la
consulta con los expertos
(lo cual ciertamente
debe hacer) nos
limitaremos a mostrarle
algunas fotografías.
Las
imágenes (digamos
orientativas) y
comentarios que verá,
dimanan de la sapiencia de aquellos
que por sus especiales
conocimientos descollaron
en física, letras y otras
ciencias, por tanto han de dar
respuesta a sus dudas.
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