TRIANGULO DEL OESTE S.A.

- TRANSPORTES GENERALES y GRANARIO -

¿RUMBO A LA NIEVE MAÑANA?

Si se topa con cosa mínima o de muy escasa cantidad, no le reste mérito, pues la conducción será complicada. Debe reducir la velocidad del camión (máxime si viaja con acoplado aún cuando lo sea sobre ruta óptima) al mínimo lógico, es decir 45 / 50 Km./hora. Dable es destacar que los riesgos son en circunstancias como ésta semejantes a los de agua-lluvia.

Mantenga siempre su carril, especialmente en área montañosa.

Conjeturar, calcular y suponer son los verbos que cualquier conductor - profesional o no-  debe conjugar ininterrumpidamente. Aminore la marcha en concordancia con la cantidad de nieve que observe sobre el pavimento, sin importar mucho aquella que está cayendo. Es fundamental determinar el grado de congelación del terreno que ahora mismo pisa su vehículo.

La mecánica mejor para averiguar su resistencia se logra rayándolo con un objeto acerado. Al detenerse, tendrá que adoptar las medidas cautelares que la situación exige: Balizas (fijas o móviles), triángulos ... o lo que fuere, toda vez que indiquen claramente que su transporte se opone ahora a la actividad de los demás vehículos. Empero el trámite siempre será útil. Sabrá si los blandos copos ocultan – o no – un piso en extremo peligroso, que, de serlo, tanto el tractor como el remolque (de no calzar neumáticos especiales) deberán ser munidos de cadenas*, y lo será al sólo efecto de hallar refugio seguro, so pena de quedar allí, inmovilizado. (*1) Huelga mencionarlo, pero una cadena no es más que una serie de muchos eslabones, enlazados entre sí. Revise siempre, con atención, que cada uno de ellos se halle sólidamente unido al otro; en su defecto, el conjunto no funcionará correctamente al mismo fin. Luego de recorrer – con las cadenas colocadas – 1 ó, como máximo 2 kilómetros, éstas deben ser reajustadas, viendo que todas sus partes vengan justo entre sí.En estos términos, el límite superior de velocidad no debe ser mayor a 25 Km./hora.

CINCO MEDIDAS BASICAS:

1.1 Con antelación a la partida, restregue el parabrisas (interior y exterior) con zumo de papa (nos estamos refiriendo al muy conocido y comestible tubérculo americano), ello imposibilitará, en su parte exterior, la adherencia de nieve y evitará el empañamiento interior del cristal. Si la precitada medida se extiende a los demás vidrios de la cabina y faros del vehículo... Tanto mejor. Si, por la razón que fuere, no dispone de ella, puede suplirse con orina humana. Este líquido excrementicio, secretado en los riñones, resultará igualmente eficaz.


1.2 Guiar un vehículo pesado con calma y suavidad resulta siempre la receta perfecta, pues la estabilidad es al volante como el párroco a la iglesia. Los impulsos irresistibles, la brusquedad y la violencia, están fuera del estado natural que debe observar un conductor.


1.3 La presión de los neumáticos (con cámara de aire o sin ella) es de suma importancia y mayor trascendencia.


1.4 Cuando toca conducir en rutas, particularmente ésas que constantemente se van apartando de la dirección recta, se deben extremar las medidas de seguridad. Es importante evitar – dentro de lo factible – el uso de frenos y llevar velocidad constante.


1.5 Sin perjuicio de lo expresado al inicio (1.1) es importante mantener el lavaparabrisas en buenas condiciones de funcionamiento; cuidando que el depósito de agua se halle siempre colmado. Muchos proponen la utilización de diferentes sustancias, para impedir la congelación del líquido. La intención es buena, mas el resultado (aquí cuando menos) no lo es tanto. Sugerimos agregar al depósito 50 ó 60 ml. de alcohol etílico, de uso medicinal... El agua no se congelará!.

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